viernes, 22 de marzo de 2013

Oh, capitán, mi capitán: cine y educación

Una de las principales virtudes de la educación es que se puede juntar a cualquier cosa, es decir, se puede hablar de cualquier cosa en relación con ella. Esto lo ha sabido mucha gente, pero no ha sido asumido con toda la responsabilidad del mundo. El cine es una de esas disciplinas que hay que saber adecuar a las necesidades de la educación, es una de esos elementos que hay que conseguir modelar de tal manera que influya positivamente en la ciudadanía.

La educación no se refiere únicamente a los años de colegio y universidad, es una tarea de toda la vida. Algunos dichos tradicionales como "No te acostarás sin saber algo nuevo" demuestra que hay algunos aspectos que solamente se pueden aprender con un cierto 'background' intelectual previo. Hay muchas maneras de saberlo, sin embargo, el cine es uno de los métodos más efectivos para aprender algo, porque muchas veces se nos queda pegado al cerebro.

Llegado a este punto, es necesario hacer una cierta dicotomía entre el cine sobre educación y el cine que educa. El cine sobre educación es aquel que muestra el funcionamiento de una clase. Existen numerosas películas al respecto, algunas muy célebres. Una de las más conocidas es "El club de los poetas muertos", de Peter Weir, y protagonizada por Robin Williams. En "El club de los poetas muertos", el profesor Keating inserta en sus alumnos la pasión por la poesía.

Los alumnos, protagonizados por actores poco conocidos en aquel momento, uno de ellos Ethan Hawke, empiezan a reunirse bajo el nombre de Club de los Poetas Muertos para leer algunas obras. La película es apasionante, y muy bonita. Deja poso entre los que la ven. Su escena más famosa ocurre al final de la película, cuando por una serie de cosas que no quiero revelar, porque hay que ver la película, el profesor Keating es despedido, y como muestra de lealtad, los alumnos hacen lo que se puede ver en el vídeo bajo estas líneas.

El poema "O' Captain, my Captain" es del célebre poeta Walt Whitman

Tras la película citada, que supuso toda una convulsión en el cine, era muy difícil hacer películas sobre educación sin que se comparara con "El club de los poetas muertos". Sin embargo, y recientemente, desde Francia han venido una serie de películas realmente interesantes, y que ponen el acento en el tipo de educación que se da en ese país, que es especialmente sensible, por la diversidad que existe allí, pero que se consigue. En este sentido, hay una película del año 2008, dirigida por Laurent Cantet, llamada "Entre les murs", aunque llegó a España como "La clase". Tuvo mucho éxito de crítica, y esto es comprensible.

"La clase" aborda la forma que unos profesores son capaces de dar clase a cursos muy heterogéneos, con alumnos que provienen de Argelia, Marruecos, Turquía y otros orígenes. Muestra los problemas de las llamadas 'banlieues', los barrios de periferia en que la gente con menos recursos vive en Francia, y en la que se produjo un estallido en 2003 avivado por la ineptitud y extremismo del entonces ministro del Interior, que no era otro que Nicolas Sarkozy. La cinta tuvo mucho éxito, no en vano obtuvo la Palma de Oro en el prestigioso festival de Cannes en 2008.

Trailer de "La clase" en español

De Francia también proviene otra de las películas que me gustaría señalar en estas líneas, más reciente, dirigida por François Ozon, y ganadora de la pasada Concha de Oro del festival de San Sebastián: "En la casa". La película está protagonizada por un actor relativamente conocido en territorio galo, protagonista de cintas como "Potiche" y "Las mujeres del sexto piso", Fabrice Luchini, y presenta a un profesor de Literatura al que llama la atención un misterioso estudiante que se suele sentar en la última fila de su clase, pero que escribe sorprendentemente bien.

La película cuenta también con la presencia de Émmanuelle Seigner, la actual esposa de Roman Polanski. La trama comienza a enredarse a cuenta del extraño comportamiento del joven, el actor francés Ernst Umhauer, y finaliza de una forma un tanto extraña con un final abierto. La presencia de la educación en "En la casa" es bastante menor que en las otras películas que he analizado anteriormente, pero está presente, lógicamente.

La actriz británica Kristin Scott- Thomas hace un papel en esta película

Uno de los puntos en común de las tres películas expuestas es que los tres protagonistas son profesores de Literatura, como si no pudiera enseñarse de otra manera. Pese a eso, las tres son películas que hay que ver, yo las recomiendo, porque me parecen sobresalientes. Cada una se enfoca de una manera particular, sin embargo, las tres pueden cubrir necesidades diferentes, por ello entiendo que son poderosamente necesarias para cualquier persona que quiera hacerse una idea de cuáles son las diferentes formas de enfocar la educación según las exigencias.

Estados Unidos, la meca del cine, está especializada en películas que podrían llamarse 'high school movies', es decir, películas basadas en los "rollos" que pasan en un instituto cualquiera del país. El mayor exponente de este tipo de cine es la saga de películas "American Pie", películas llenas de escatologías, pero con un gran éxito de audiencia cada vez que se hace una película de ese tipo. "El club de los poetas muertos" es una película estadounidense, por tanto, habría que pensar en volver a hacer películas que marquen una época.

He mencionado un segundo tipo de películas: el cine que busca educar, que busca transmitir una serie de valores. A la cabeza me viene una película muy concreta, una de las mejores películas que a mi juicio se han hecho en el cine: "Matar a un ruiseñor", de 1962. Dirigida por Robert Mulligan, y protagonizada por Gregory Peck, la película está hecha en un momento en que la desegregación se estaba planteando.

En ella, un abogado de pueblo del Sur profundo, Atticus Finch, recibe el encargo de defender a un hombre de color tras ser acusado de violar a una muchacha del pueblo. La mayor parte de los hombres piden un castigo ejemplar, mientras que Atticus defiende la falsedad de las acusaciones, y que el proceso se ha hecho por el racismo reinante. La personalidad de Atticus Finch se ha reivindicado posteriormente como uno de los héroes del cine.

Un vídeo con las mejores frases de Atticus Finch

Como resumen y punto final de esta entrada, me gustaría señalar que el cine debería ser uno de esos elementos que esté al servicio de la ciudadanía para mostrar, como en estas cuatro cintas de las que he hablado, y poner el acento, en algunos puntos de vista. Porque el cine es indeleble.

No se puede enseñar a un hombre; sólo se le puede ayudar a encontrar la respuesta dentro de sí mismo
Galileo Galilei

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