miércoles, 15 de mayo de 2013

A modo de resumen

Antes de abordar el que será el último post de este blog, quiero comenzar con una disculpa por haber faltado a mi cita la pasada semana. El jueves pasado me caí con la bicicleta montando en el parque Juan Carlos I, y me hice una herida bastante grande en el codo del brazo derecho, y también en el muslo y en la rodilla. Las lesiones no fueron de gravedad, pero he estado bastante impedido, y lo cierto es que no he podido escribir ninguna entrada.

Afortunadamente, ya estoy mejor, y en disposición de hacer una entrada - resumen de este blog en el que he tratado de dejar claras cuáles son mis ideas y puntos de vista acerca de la educación. Durante los últimos días, y especialmente el pasado 9 de mayo, hemos visto cómo alumnos, profesores y padres han salido a la calle para defender la educación pública, gratuita y de calidad, con el mismo ímpetu con el que se ha defendido la sanidad pública, con un referéndum ciudadano en que la opción de mantener el modelo actual ha vencido mayoritariamente.

Mi convicción sigue siendo efectivamente la de garantizar una educación pública, gratuita y de calidad. Como me dijo mi querida profesora de Lengua del colegio Estilo Esther Blasco, la escuela pública es la base de cualquier estado, es el origen en el que nos tenemos que mirar todos, es un servicio público que debe seguir siendo regido por el estado, y no debe ser en ningún caso susceptible de mercantilismo ni de comercio. Es fundamental garantizarlo.

Europa debe garantizar que haya un mínimo nivel de educación pública en todos los países de la comunidad, y eso no puede exceptuar a ninguno, ni siquiera a España. España funciona de una manera muy determinada, pero también lo hacen los demás países. En ellos no existe ese problema que hay en España. El hecho de que Madrid haya aplicado un modelo independiente al del resto del país en que la sanidad sea comercio, y también pueda serlo la educación, es francamente lamentable, y nos debería repugnar a todos los que amamos la libertad.

Estamos prisioneros de un sistema y un modelo neoliberal que convierte a todo y a todos susceptibles de ser vendidos, suceptibles de que se comercie con ellos, es un modelo que nos han metido con calzador sin preguntarnos a ninguno sobre si era eso lo que queríamos. Esto está destruyendo el tejido social de los países, y amenaza con generar involuciones peligrosas que acaben con una salida absolutamente indeseable. La educación no es una materia que deba ser susceptible de ser materia de comercio.

Si he dejado un punto de vista claro, ha sido el de que educación y política sean dos materias completamente diferenciadas. Para evitar que los políticos de uno u otro signo tengan la tentación de gobernar con la educación, hay que hacer una reforma constitucional del artículo 149, el que regula las materias exclusivas legisladas por el estado. Esto evitaría que las comunidades pudieran tener cada una su propia ley de educación. Reformar las leyes de educación pasa también por reformar las mayorías, hacerlas más amplias.

Las materias tienen que ser muy comunes, sin embargo, es necesario que las comunidades autónomas que tengan lenguas cooficiales dentro de ellas puedan hablarlas sin miedo. En un tiempo en que la ultraderecha ha convertido "catalán" en un insulto, es necesario que dejemos de banalizar al respecto. No se pueden legislar los sentimientos, ni poner puertas al campo. Querer evitar el desarrollo natural de la inmersión lingüística, por un lado o por otro, es estéril y absolutamente lamentable.

He hablado también de la asignatura Educación para la Ciudadanía, y de la necesidad de garantizar un mínimo conocimiento de los símbolos de cada estado. Siempre hay una tendencia bastante lamentable por parte del sector más conservador de la sociedad a legislar acerca de todo: el aborto, los matrimonios homosexuales, el divorcio, y a basar su razonamiento en el desconocimiento absoluto de la realidad. Expuse abiertamente en una de las últimas entradas la realidad de la asignatura, y cómo yo considero que habría que hacerlo. Simplemente diré que habría que anular la suspensión de la asignatura, y hacer lo que se debe hacer.

Esto ha sido todo. Confío en que los lectores de este blog hayan disfrutado en algún momento de lo que he hecho, con la mejor de las intenciones. Por mi parte, quiero decir que ha sido un placer hablar de educación, he vivido muchas cosas en la escuela general, y he pasado mucho. Cuando me toque ser padre, trataré de garantizar de la mejor de las maneras que mis futuros hijos tengan la mejor de las educaciones. Es el trabajo de todos. Hasta siempre.

Aprender es descubrir que algo es posible
Fritz Perls